Excepto Canarias, Galicia y País Vasco, que se celebrarán los días 26 y 27 respectivamente, en el resto salimos a la calle más de 11.000 Vigilantes de Seguridad.
No sabría decir si es un éxito, sobre todo si me pongo a pensar en los más de 50.000 "compañeros" que se quedaron calentitos en su casa, esperando que se lo den todo hecho. Es triste pensar que más de 50.000 vigilantes son incapaces de emplear una hora para luchar por un futuro mejor, pero seguro que los 11.000 que ayer estuvimos en las concentraciones, tenemos fuerza suficiente para arrastrar al resto hacia unas mejores condiciones laborales.
Si el día 27 los sindicatos deciden convocar una huelga, ponernos todos a cómputo o incluso cumplir con el reglamento a rajatabla, sólo los 11.000 de ayer podemos con la chulería y la prepotencia de la patronal, y con la dejadez y la poca dignidad que demuestran muchos compañeros.