| El asunto es tan delicado que, según el Ayuntamiento de Alcalá, llevará tiempo en lograr su resolución. |
| El personal de los Servicios Sociales y los agentes de la Policía Local continúan contabilizando a los ocupantes de la nave semiderruida de la antigua Topeca situada detrás del campo de fútbol de Espartales, tratando de conocer especialmente la situación en la que se hallan los menores y estudiando si los niños se encuentran en estado de desprotección. Según afirma el Ayuntamiento, lo que ya han podido constatar es que la mayoría de los menores están escolarizados, pero no todos. Varias familias –cada vez más, según afirman los vecinos del barrio– habitan desde hace meses en esta vieja edificación, ubicada cerca de las calles Emilia Pardo Bazán y Federico García Lorca. La Policía Local vigila desde entonces la zona e intenta contabilizar a las personas que viven en su interior. Mientras tanto continúan buscando al actual propietario de la parcela, sin cuya intervención no se puede desalojar a sus ocupantes. Representantes de la asociación de vecinos del barrio ya se han reunido con el alcalde y con el concejal de Seguridad para manifestarles su preocupación. Y para solicitarles también que la nave sea declarada en ruina para que nadie pueda vivir en su interior. Rebuscando en la basura. El terreno está vallado, pero, según el testimonio de los vecinos, son varias las familias que ya habitan en su interior. “Hay niños dentro. Se les ve pasar con un carrito de bebé”, relataba a este periódico Ana, una vecina de la zona. Otros residentes han visto jugar a varios menores en el camino en el que está ubicada la nave, junto al parque del Camarmilla y del futuro centro cívico del barrio. Durante el día los vecinos les ven entrar y salir por el camino. Por la noche, rebuscar en los contenedores cercanos, de los que sacan chatarra, ropa o comida. En la entrada de la nave se puede ver una furgoneta aparcada. Los vecinos creen que deben de poseer una llave del portón situado en mitad de la valla. “Dicen que están ahí dentro trabajando. Que el dueño les dio la llave para que cuidaran la finca”, ha afirmado el vigilante de seguridad del centro cívico. La nave fue durante muchos años propiedad de los dueños del Hotel Topeca, y estaba ahí antes de que existiera incluso el polígono residencial de Espartales Sur. Pero sus antiguos propietarios la vendieron al parecer el pasado año. |
http://www.diariodealcala.es/articulo/general/2869/lsquo-okupas-rsquo-sin-escolarizar |