Martes 7:20 a.m. Un vigilante de Securitas se dedica a expulsar a los viajeros de Metro de Madrid de una estación en el centro de la ciudad. Le pregunto si recibe órdenes de la empresa. No. Entonces, ¿por qué no permite que la gente se quede por si llega algún tren? Porque no va a llegar ninguno. ¿Cómo lo sabe si ni Securitas ni su cliente se han comunicado con él y hasta el momento nadie le ha dado instrucciones sobre lo que debe hacer? Yo lo sé y punto, haga el favor de salir de aquí. ¿Por qué? ¿Es que trabaja usted para el comité de huelga? ¡Qué salga de aquí! (empujón). ¿Me deja ver su placa? ¡Fuera! Con una mano se tapa la placa y con la otra se tienta la porra. Le advierto de que su conducta podría ser constitutiva de delito, le aconsejo que consulte con su jefe antes de tomar decisiones que sólo competen a la dirección de Metro de Madrid y me voy antes de que me envíe al otro barrio de un cachiporrazo en nombre del pueblo de Madrid, los derechos de los trabajadores o alguna otra mamarrachada fascistoide.¿Qué habría pasado si algún trabajador hubiese entrado para, haciendo caso omiso de los sindicatos, incorporarse a su puesto o simplemente hacer acto de presencia y expresar así su desacuerdo con el paro? No quiero ni pensar que algunos vigilantes de seguridad de Metro de Madrid hayan decidido convertirse en el brazo armado de los huelguistas (si fuese el caso, ¿a cambio de qué?). Tiene mucho que investigar el Gobierno de Madrid si no quiere que la izquierda iracunda imponga el terror en los servicios públicos. ¿Se imaginan al guarda jurado en la puerta de Urgencias de un hospital durante una huelga de personal sanitario?
“Únicamente me siento obligado a pensar que si soltamos las riendas de ciertas obsesiones, nadie sabe hasta dónde llegarán”. Éstas y otras obviedades, lugares comunes y en general perogrulladas irrisorias llenan las páginas de 'De la abyección', un librito que hoy en día calificaríamos de homófobo y que escribió en 1939 un tal Marcel Jouhandeau. Movido por el rechazo que le provocaba su condición sexual, se “embarcó en un catolicismo sui generis, místico y casi fundamentalista”, en palabras de la editorial. Carne de terapia reparativa, no sé si de homosexualidad o de otra cosa.
Cada uno puede castigar su cuerpo y su mente como le plazca. Zerolo, abyecto pero de otro modo, castiga la cordura con su discurso antidemocrático, antioccidental y, como ya se dijo aquí, puramente bolchevique. Dice que el PP no está invitado a las celebraciones del Orgullo porque se opone a la igualdad. Siempre hemos sabido que la Federación Estatal LGTB no era sino una burda correa de transmisión del PSOE con una cuota comunista y separatista, a veces violenta. Hasta ahora mantenían una tenue apariencia de independencia arrumbada por la torpeza del concejal, erigido en su portavoz y líder supremo. Que no se escandalicen de los que, envueltos en el velo de Tanit, claman venganza. No la obtendrán, pero no porque algunos no se la merezcan.
http://www.factual.es/noticia/el-abyecto-festival-de-zerolo-y-los-huelguistas/?noticia=1478Vigilantes de Seguridad,Convenio,Seguridad Privada,sucesos,noticias,foro de vigilantes,videos Youtube,etc.. Este blog esta creado para expresar opiniones sobre el trabajo de Vigilante de Seguridad,de empresas que he estado o hemos estado,de sus cosas buenas y como en todos los trabajos, las cosas malas,que hoy por hoy existen muchas.Es un mundo diferente en el que hay que saber moverse y sobretodo aprender a moverse,y mas aún si hace poco que se ha entrado en él.Mucha suerte a tod@s