A continuación, los dos presuntos navajeros abordaron en la calle de Zorrilla a un vigilante jurado de la Banca López Quesada, que se disponía a iniciar su turno laboral. El vigilante trató de resistirse al robo y entonces los dos atracadores le apuñalaron. Sufrió «heridas múltiples en la cara, en el hemitórax derecho, en la región inguinal, en la rodilla y en la mano izquierda, de pronóstico grave».
Poco después, los dos navajeros fueron localizados por la dotación de un coche policial. A Jesús López le fue intervenido un cuchillo de monte ensangrentado, de unos veinte centímetros de hoja.
López había sido puesto a disposición judicial en once ocasiones desde 1975, en cuatro de ellas por lesiones, y en las restantes, por robos, hurtos y daños. Pedro Huertas tiene antecedentes penales.