bilbao
Casos como el de Zabalburu y
Galerías Isalo abren un debate sobre la responsabilidad de las
comunidades y el papel de la Policía
Zabalburu. Los residentes de seis
portales pagan a dos vigilantes de seguridad desde hace años para que
vigilen los accesos.
Galerías Isalo. Vecinos y comerciantes
se quejan de las molestias que genera una discoteca.
Saralegi. Gobierno vasco y Ayuntamiento
subvencionaban la seguridad privada en un portal.
Galerías Urquijo. Tuvieron ...