El sindicato CSI-CSIF ha denunciado las agresiones que sufren los funcionarios de los juzgados de instrucción por parte de implicados en procedimientos que acuden a declarar y por parte de sus familiares. El problema ha llegado a tales extremos que muchos de ellos no quieren prestar servicios en contacto con los ciudadanos y han pedido el traslado a otro tipo de destinos.Aseguran que los trabajadores de las dependencias judiciales se enfrentan desde hace tiempo a amenazas, insultos y agresiones tanto físicas como verbales y que estos se sienten impotentes y desamparados, sin ningún tipo de medio para evitar esas agresiones. Un ejemplo es el de una funcionaria de los juzgados de Palma que fue abofeteada por un individuo que acudía a declarar y que antes de agredirla a ella estuvo acosando a otras personas que estaban en las dependencias judiciales Por este motivo desde el CSI-CSIF piden que se contrate a más vigilantes de seguridad y que se tomen las medidas que sean necesarias para frenar estos ataques.FUENTE: [www.mallorcadiario.com]