El contenedor del explosivo utilizado por los terroristas «era un recipiente que había sido depositado encima del eje del chasis en su parte trasera» del Citroén C4 de Puelles, detalla el documento titulado «Informe sobre artefactos explosivos: Bombas lapa», y que ha sido elaborado por la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza.
El documento, que consta de diecinueve páginas y está en formato power point, está elaborado para dar consejos de protección ante este tipo de artefactos utilizados por la organización terrorista y explica con detalle la composición de este tipo de bombas, su forma externa, tamaños, tipos de colocación y anclaje en los vehículos, los sistemas de trampas antimovimiento, etcétera.
Además incluye cinco ejemplos reales de artefactos tipo lapa colocados por ETA en diversos vehículos, como el caso de la colocación de un artefacto en el coche de un concejal del Partido Popular en Durango el 26 de julio de 2000; el atentado que costó la vida a Ramón Díaz, cocinero de la Comandancia de Marina de San Sebastián, en el barrio donostiarra de Loiola el 26 de enero de 2001; la bomba lapa puesta en el vehículo de un escolta que resultó herido en Bilbao el 9 de octubre de 2007; el caso de un agente de la Policía Nacional el 16 de septiembre de 2008, que salvó la vida al poderse desactivar el artefacto que había sido colocado por los etarras en el centro de Basauri; y el del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles, en Arrigorriaga, y que le convierte en la última víctima mortal de ETA.
Recomendaciones
Asimismo, el documento de la Er-tzaintza explica el protocolo a seguir por los amenazados con el objetivo de descubrir la posible colocación de una bomba lapa en los bajos del coche y qué hacer en caso de localizarla.
Entre las recomendaciones para «impedir o dificultar su colocación» el informe de la Policía vasca destaca «evitar las rutinas en cuanto a los horarios y lugar de aparcamiento». «La mejor manera de actuar ante una bomba lapa será evitar su colocación», finaliza el documento.
El blog de Anasagasti incluye el texto sin comentarios adicionales. Al parecer, este informe que contiene los logos de la Policía vasca habría sido utilizado durante un curso de Criminalidad Organizada impartido a UIC, AVCS, oficiales, suboficiales, cabos, escoltas y brigada móvil.