Sobre las siete y veinte de la tarde, el servicio de seguridad de un comercio situado en una céntrica zona de Bilbao solicitó la presencia de la Ertzaintza ya que, un individuo había robado algún artículo.
Desplazada al lugar una patrulla, observó cómo en la calle Mazarredo un varón se encontraba retenido por varios vigilantes de seguridad privada.
Los agentes fueron informados de cómo éste había introducido en el interior de una bolsa diverso material informático, cuyo importe ascendía a casi 350 euros, abandonando el comercio sin efectuar el pago.
Un vigilante trató de interceptarle en la calle, siendo empujado por el implicado contra la fachada de un inmueble. Además, intentó agredir a otros miembros de la seguridad del comercio cuando se disponían a retenerle.
FUENTE: ELMUNDO.ES