Una vez más, la fidelidad y lealtad de cada uno se aplica según sus intereses... ¿y sus votantes y afiliados? y lo que es peor ¿y el resto de trabajadores? porque al fin y al cabo quien les pone en esos puestos merecen que luego les devuelvan la confianza depositada en ellos de esta forma, pero el problema es que el resto de trabajadores también pagan por su culpa. Los vigilantes de VINSA que trabajan en el aeropuerto ya saben a quien deben dar las gracias por cobrar menos, a los que firman y a los que les apoyan y ponen ahí con sus votos.
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