La iniciativa de Interior afecta a un centenar de personas y no incidirá en la seguridad de los trabajos ni de las instalaciones, amenazadas por ETA
La banda asesinó a Inaxio Uria en 2008 tras desarrollar una campaña de amenazas y ataques contra el tren.
La medida forma parte del mismo programa por el que se ha rebajado la protección a antiguos cargos políticos
El Departamento vasco de Interior ha comenzado a reducir esta semana los servicios de escolta a los responsables de la obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) en Euskadi. Según ha podido saber EL CORREO, la consejería comenzó el lunes a realizar un ajuste en el protocolo de seguridad que reciben las empresas adjudicatarias de distintos tramos del proyecto, todas ellas amenazadas por ETA y que en algunos casos han sido blanco de atentados terroristas y ataques de kale borroka, cuyo episodio más trágico fue el asesinato del empresario Ignacio Uria en 2008. El programa de reducción de escoltas continuará de forma paulatina.

