La aplicación de la reducción en un 25% del número de vigilantes causa retrasos en los controles de entrada y degenera en un colapso generalizado en Arona
La puesta en práctica de la anunciada reducción del número de los vigilantes de seguridad que custodian los juzgados de Canarias generó ayer considerables problemas de acceso a los mismos por toda la Isla, con especial incidencia en los de Arona, donde se rozó el caos en determinadas horas del día.
En concreto, la Dirección General de Justicia del Gobierno de Canarias aplicó ayer la decisión de suprimir el 25% de la vigilancia en todos los juzgados del Archipiélago, con lo que en casos como el de Arona supuso pasar de seis a cuatro vigilantes.

