Las nuevas tecnologías están al amparo de los cacos. Los hurtos en superficies comerciales, sobre todo en época de rebajas, se adaptan a la modernidad
Los robos aumentan en tiendas y superficies comerciales. Los sistemas de seguridad de estos establecimientos se enfrentan a las nuevas tecnologías aplicadas al hurto: los inhibidores de frecuencia, cuyo uso está aumentando entre los ladrones por su fácil portabilidad y eficacia para anular las alarmas que suenan al cruzar una prenda o un perfume por los arcos de seguridad.

