Con todo este lío del Alakrana y los atuneros vascos reclamando más seguridad en aguas de Somalia, el sábado embarcan para las Islas Seychelles 52 vigilantes de Segur Ibérica para proteger a los barcos que allí faenan.Según parece pasarán embarcados dos meses, hasta que los vuelvan a relevar, y habrá cuatro vigilantes por barco (lo pactado con los armadores eran ocho), cobrarán 400 euros diarios y lo mejor de todo es que la formación recibida para desempeñar sus funciones con armamento de guerra, en un barco pesquero en alta mar y en una zona muy peligrosa, es un cursillo impartido por el Ministerio de Defensa que dura 48 horas.
Con este panorama, y sin querer desanimar a nadie, no me gustaría estar en el pellejo de los compañeros que mañana se van para Seychelles. Como otro barco vuelva a ser capturado por una banda de piratas, el primero en caer será el vigilante. Si por el contrario ocurre un intento de asalto y éste es repelido por los Vigilantes con el armamento de que disponen, y por una casualidad hieran o maten a un piratilla, "el marrón" será para el Vigilante. Y no digamos nada si por casualidad se consigue atrapar a un asaltante y durante su detención le pasa algo.
Esperemos que todo transcurra con normalidad y que vuelvan pronto a casa con un buen recuerdo de su experiencia. Mientras tanto, esperemos que se pueda mejorar la formación y las condiciones de los próximos Vigilantes que vayan a prestar servicios embarcados en zonas de conflicto.