Hace unos días volvía a saltar la polémica por unas agresiones de unos Vigilantes. Esta vez a un interno (de 18 años) de un centro de menores de Badajoz. La agresión había sido grabada y en principio no parecía una grabación de las cámaras de seguridad del centro, como se vino a decir en diversos medios.
Ahora se sabe que el vídeo fue grabado de manera ilícita, con un teléfono móvil y según dice la directora general de Infancia y Familias de la Junta de Extremadura, Nuria Sánchez, "no se ajusta a la realidad de lo sucedido". Además, todo indica que el incidente viene precedido por una serie de amenazas, insultos y un intento de agresión por parte del interno a los vigilantes, cuando éstos se disponían a hacerle cumplir un castigo impuesto por la dirección del centro.
La directora de infancia defiende la actuación de los Vigilantes de Seguridad y dice: "que los hechos son ocasionales y que hay un buen sistema de seguridad".
Ahora sería interesante saber qué pretendía el autor del vídeo con esa grabación
Por otro lado, Toni Musulin, el vigilante francés que se fue con 11,6 millones de euros del furgón de Loomis que conducía, se entregó ayer a la policía francesa en Mónaco. En el momento de la detención no tenía los 2,5 millones de euros que faltaban por aparecer, pero seguro que cuando salga del trullo no tendrá problemas de pasta.