Creo que tienen toda la razón en decir lo que dicen, ya que se ha modificado la Ley de Seguridad Privada, sin consultar con los agentes sociales del sector y sin tener en cuenta las consecuencias derivadas del trabajo del personal de seguridad en los barcos, ni de sus coberturas legales en caso de tener que intervenir. Además, alerta de que con los vigilantes a bordo, puede existir entre los patrones de los barcos, una falsa sensación de seguridad, lo que les podría llevar a faenar en zonas menos seguras.