Después de un nuevo intento de atentado en un avión con destino a EEUU el pasado día de Navidad, el gobierno americano vuelve a las andadas con su "política del miedo". Con esta situación, las tres principales empresas estadounidenses fabricantes de escáneres corporales como son: L-3 Communications, Rapiscan Systems y American Science e Engineering (ASEI) y el grupo británico Smiths, estarán aplaudiendo con las orejas, ya que entre estas cuatro empresas se repartirán el pastel de los escáneres corporales, que muy pronto se instalarán en todos los aeropuertos americanos y europeos.
Teniendo en cuenta que cada aparatito de éstos tiene un valor de más de 100.000 euros y que de momento Holanda ya tiene encargados 60, Canadá 44, en Gran Bretaña, Alemania e Israel irán introduciéndolos poco a poco y en Estados Unidos hay más de 500 aeropuertos que en breve demandarán la instalación de estos artilugios, el negocio está asegurado.