La mayoría de los cortes de tráfico en la carrera nocturna del Guadalquivir corrieron a cargo de voluntarios de Protección Civil y de auxiliares de seguridad del Instituto Municipal de Deportes, pertenecientes a la empresa Esabe. La falta de policías locales en los turnos de noche de los fines de semana repercutió en los puntos de la carrera que debían ser cortados al tráfico rodado.
Según consta en el estadillo de la Policía Local con el servicio de la carrera nocturna, disputada el pasado viernes 8 de octubre, sólo había policías en algunos de los puntos más conflictivos para el desarrollo de la carrera, como la calle Torneo, la plaza del Altozano, República Argentina, la ronda de Triana, o algunas zonas de la isla de la Cartuja.
Esta situación se debe a la decisión de los agentes municipales de no realizar horas extras ante la falta de garantías de pago de las mismas por parte del Ayuntamiento. Esto ha provocado que en los turnos de fines de semana, y especialmente por las noches, no haya suficientes policías disponibles para eventos multitudinarios como la carrera nocturna, en la que participaron más de 20.000 personas.
El Ayuntamiento también ha tenido que recurrir a los voluntarios de Protección Civil, como el que aparece en la fotografía que acompaña esta información, tomada en San Jerónimo, o a personas condenadas a trabajos en beneficio de la comunidad para regular el tráfico. Incluso se han dado casos de guardias civiles de gala en una procesión que han tenido que hacerse cargo de ordenar la circulación.